sábado, 15 de febrero de 2020

GENERACIÓN Y TRANSPORTE ELÉCTRICO


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La energía eléctrica usada hoy por la sociedad humana es una forma derivada o artificial de energía, en contraposición a la de los combustibles, sean ellos químicos o nucleares, ya que esta singular clase de energía no existe de por sí en la naturaleza, sino que debe ser generada mediante algunos  procedimientos.
 ¿Cómo se produce la energía eléctrica a gran escala en las centrales eléctricas? La generación de electricidad en esas plantas se basa siempre en el llamado efecto electrodinámico, que consiste en que cuando un conductor se desplaza dentro de un campo magnético, aparece en sus extremos una tensión eléctrica, o sea una diferencia de potencial, que se puede medir en Volts. Para obtener suficiente tensión en los generadores, los conductores se disponen en arrollamientos de muchas vueltas (llamados bobinas), colocados en ranuras que posee el núcleo de hierro del estator (la parte del generador fija al suelo) a lo largo del eje de la máquina. Un rotor de hierro, convertido en un gran imán, gira montado sobre un eje a muchas revoluciones por segundo en el interior del estator, de modo que su campo magnético corta a los conductores sobre él colocados, de esa manera generándose una tensión debido al efecto descrito antes. Esa tensión eléctrica impulsa una corriente cuando el circuito de las bobinas del estator se cierra sobre cualquier aparato que se le conecte, por ejemplo una lámpara, una estufa, un ventilador. La potencia eléctrica (definida como la cantidad de energía entregada en un segundo) que suministra un generador, o bien la que consume cualquier aparato que toma corriente, es proporcional al producto de la tensión eléctrica que se le aplica (expresada en Volts o Voltios, símbolo V), por la corriente eléctrica que circula a su través (expresada en Amperes , símbolo A), y se expresa en Watts, símbolo W. Así es que si un aparato conectado a la red de una tensión de 220 V toma una corriente de 5 A, la potencia que consume es de 220 V x 5 A = 1.100 W. Además, cuando los aparatos que usan energía eléctrica poseen núcleos de hierro, como ocurre en los motores, las reactancias de los artefactos de luz, etc., para obtener la potencia correcta hay que multiplicar el resultado de ese producto por un coeficiente llamado factor de potencia, que depende de la clase de aparato (valores típicos entre 0,2 y 1,0; el promedio de la red de distribución de la compañía es alrededor de 0,8).  Una característica negativa de la energía eléctrica -e insalvable hasta hoy- es que no es acumulable como tal, lo que sí ocurre con los combustibles químicos y los “combustibles” nucleares, excepto en mínimas pero muy útiles cantidades (como en las pilas y los acumuladores eléctricos, y por cortos períodos en los condensadores). Esta imposibilidad de poder acumularla en grandes montos, es una de las causas de que cuando falta generación local y/o recepción de energía eléctrica desde otros lugares para reemplazarla, se produzcan “apagones”, es decir grandes cortes de energía. Tal como ocurre en otros extensos países, en Argentina la energía eléctrica se genera en numerosos puntos de su vasto territorio -a veces muy distantes entre sí- por medio de centrales térmicas (quemando combustibles), hidroeléctricas (aprovechando la energía potencial gravitatoria del agua de un río al ser embalsada por medio de un dique o represa, para levantar su nivel) o bien nucleares (produciendo vapor por medio de un reactor, donde la energía nuclear se transforma en calor a través de un proceso de fisión de los núcleos atómicos). La energía eléctrica generada es luego introducida en cada uno de los puntos de generación al sistema eléctrico nacional interconectado, en Argentina oficialmente llamado SADI- Sistema Argentino De Interconexión. Éste se define como el complejo conjunto integrado por todas las plantas generadoras que aportan energía al sistema, las líneas de transporte de esa energía en alta tensión hacia los grandes centros de consumo y los sistemas de redes o mallas que finalmente la distribuyen en baja tensión entre los usuarios. El sistema nacional de transporte forma una vasta red, proyectada de modo tal como para que en lo posible cada gran centro de consumo sea alimentado a través de por lo menos dos líneas provenientes de distintos centros de generación. ¿Qué ventajas tiene la interconexión del sistema eléctrico del país por medio de ese sistema nacional de transporte? Dos ventajas importantes son: 
1) permite que por un lado se reduzca mucho la posibilidad de que ocurra un corte de energía en una vasta área del sistema nacional interconectado, cuando una parte del sistema de transmisión y/o la generación local y/o lejana que alimenta esa área sale de servicio por alguna causa, ya que el área con suministro insuficiente puede entonces ser alimentada de inmediato desde otro punto por medio de una segunda o tercera línea, evitando así largas y costosas interrupciones;
 2) posibilita que aun cuando los costos locales de generación sean dispares, los precios de la energía comprada en los distintos puntos de consumo no sean muy diferentes, pues la energía circula por todo el vasto sistema. Un sistema nacional de transporte de energía no está solamente constituido por extensas líneas de transmisión o transporte en muy alta tensión (500 mil Voltios, o de manera abreviada 500 KV en Argentina), sino también por una cantidad de diversas estaciones que según las funciones que cumplen se denominan o transformadoras, o de maniobra, o de compensación. Esas estaciones están formadas por complejos conjuntos de aparatos e instrumentos eléctricos, con una inmensa longitud de conductores que conectan unos con otros, todo esto haciendo posible las mediciones, las protecciones y los controles necesarios para que el sistema de transporte opere con eficacia y seguridad. 
Las estaciones transformadoras elevan o reducen las tensiones eléctricas según sea necesario (en los lugares de generación se elevan las tensiones de los generadores a los valores de las líneas de transmisión, en los de consumo se reduce a los valores de distribución), lográndose estos cambios por medio de grandes máquinas estáticas llamadas transformadores. Las estaciones de maniobra son para poder realizar operaciones de corte y conexión de circuitos según se requiera, para dar mayor flexibilidad y confiabilidad al sistema de transporte. Finalmente, las estaciones de compensación permiten que los sistemas de transporte de energía eléctrica sean estables a pesar de todas las alteraciones que podrían perturbar su funcionamiento. Los sistemas eléctricos extensos, tal es el caso del SADI, están sujetos a una cantidad de contingencias que tornan por momentos problemática su operación estable. A veces la caída de un poderoso rayo sobre un conductor puede desencadenar una secuencia de eventos que termina en una masiva desconexión de áreas de suministro. Lo mismo ocurre con la falla de un interruptor, la caída de una torre, el desprendimiento de un conductor de la cadena de aisladores que lo sostiene. Complejo tema éste de la confiabilidad de los sistemas eléctricos extensos. A veces, pesar de todas las medidas de seguridad que se toman, al fallar ciertos dispositivos de protección y no actuar correctamente el personal clave a cargo del control, se han desencadenado enormes y catastróficos apagones, por ejemplo el famoso caso ocurrido el miércoles 10 de noviembre de 1.965 en el noreste de los Estados Unidos de Norteamérica, que afectó unos treinta millones de personas al mismo tiempo -la población argentina de entonces, aproximadamente-, cubriendo un área que se extendía desde las cataratas del río Niágara hasta las proximidades de Washington. En agosto del 2.003 otro masivo apagón afectó vastas zonas del mismo país, también en el noreste, señalándose como causa en este caso la vetustez del sistema, o sea su inadecuación a las necesidades del momento. A menudo las interrupciones masivas del servicio eléctrico ocurren en días y horas del verano en que se dan altas temperaturas, situación que lleva a un elevado consumo eléctrico para combatir el calor, especialmente por medio de acondicionadores de aire, que como agravante funcionan con bajos factores de potencia, que suman una potencia aparente tal que el sistema de generación no puede soportar. ¿Porqué se usan altas tensiones en las líneas de transmisión de energía eléctrica? El uso de altas tensiones implica que para una dada potencia transportada, la intensidad de la corriente es menor que la que sería en bajas tensiones. Recordar que la potencia eléctrica es el producto de la tensión en Volts por la intensidad en Amperes, y es lógico entonces que si se aumenta la tensión, la intensidad para el transporte de una determinada potencia se reduce. Esto permite entonces el uso de conductores de menor sección manteniendo las pérdidas por calentamiento bajas, con la consiguiente reducción en el peso de los conductores y por lo tanto también de su costo. Por otro lado, también se logra un ahorro considerable en el costo de las estructuras que soportan los conductores, que pueden de esa manera ser más livianas y en menor número. Con estos ahorros de costos, uno constructivo (en conductores y torres) y el otro operativo (menores pérdidas por calentamiento), se reduce entonces el costo de la energía eléctrica que se desplaza por todo el sistema, en consecuencia también su precio de venta al consumidor. ¿Qué ente administra y controla operativamente este complejo sistema eléctrico nacional interconectado, y cómo lo hace? A fin de asegurar el suministro más confiable posible en todos los puntos de la red, y que el precio de la energía eléctrica al consumidor sea el mínimo técnicamente factible para cualquier magnitud de la demanda del sistema en cada instante, un organismo de control solicita a las empresas generadoras que usen, de todos los disponibles en cada momento, los equipos generadores que dan la energía más barata ($/KWh), que en general son los de mayor rendimiento. A ciertas horas y si la situación hídrica de los embalses lo permite, la energía más barata es la suministrada por las centrales hidroeléctricas. La electricidad de origen nuclear es provista de manera continua con la misma potencia, dado que los reactores no pueden funcionar con variaciones de potencia. De la óptima combinación de las distintas centrales generadoras se logra el mínimo precio posible de la energía al usuario. En Argentina ese organismo se llama CAMMESA, sigla de Compañía Administradora del Mercado Mayorista Eléctrico Sociedad Anónima, y es el que centraliza todas las operaciones de compra y venta de energía eléctrica al por mayor en el país. Para hacer posible sus funciones esta empresa privada mantiene un complejo sistema automático de mediciones de las magnitudes eléctricas esenciales, en todos y cada uno de los puntos importantes del sistema eléctrico interconectado, concentrándose la información en un centro de mediciones. De las magnitudes medidas resultan los pagos realizados a las empresas generadoras por el monto de la energía entregada. La operación del sistema se ejecuta con una rigurosa programación hecha con suficiente anticipación, y cuando una de las empresas incumple una de sus obligaciones es penalizada, sin poder alegar que desperfectos técnicos propios se lo impidieron. Entre las tantas consecuencias que se dan cuando el suministro no es el convenido (que en general derivan en la aplicación de sanciones por parte del ente citado a las empresas responsables), como las más comunes están los perjuicios ocasionados a los usuarios o entes a los que se les suministra energía por contrato, debidos a la no entrega de la cantidad comprometida (el llamado costo de falla). Los usuarios pueden también demandar a las empresas distribuidoras de energía por interrupciones del suministro y/o por los daños sufridos en aparatos eléctricos cuando se producen sobretensiones o bien caídas de tensión en la red. En muchos casos la responsabilidad por fallas de suministro son imputables a las empresas transportistas o a las distribuidoras y no a las generadoras. El mercado eléctrico mayorista, es decir el que comercia grandes bloques de energía, tiene hoy en Argentina cuatro agentes operadores: a) las empresas generadoras de energía eléctrica (generadores), b) las que la transportan a los distantes centros de consumo (transportistas), c) las que la distribuyen (distribuidores) y d) los que la consumen en gran escala (grandes usuarios). Por aparte se hallan los consumidores de electricidad en pequeña escala, tales como los usuarios llamados residenciales, que comprende a casas y departamentos.. Hoy los agentes operan en general separadamente. Todas estas empresas, en tanto perteneciendo al sistema nacional interconectado, están como ya se dijo regidas por las normas operativas implantadas por CAMMESA. En los ámbitos de las provincias han quedado aún sistemas de diversa composición a cargo de los respectivos estados provinciales, a veces combinados con sistemas privados. Por otra parte en cuanto a generación hay importantes excepciones constituidas por las dos grandes centrales de generación hidroeléctrica de Salto Grande (Argentina-Uruguay) y Yacyretá (Argentina-Paraguay), por ser internacionales, y las dos centrales nucleares de Atucha I y Embalse, administradas por el ente estatal Nuclear Argentina Sociedad Anónima - NASA. . La decisión de construir las instalaciones para explotar uno de los servicios de generación, transporte y distribución de energía eléctrica, y la suerte del emprendimiento es responsabilidad de la empresa interesada. Pero tanto el ENRE como CAMMESA deben ser consultados al respecto, y la autorización para encarar el proyecto se toma luego de lo que se llama una audiencia pública, donde todas las partes afectadas por la iniciativa deciden o no su ejecución. Los precios de la energía producida por los generadores -los agentes a)- son fijados por ellos mismos, como ya se dijo, y CAMMESA convocará a estos agentes a conectarse a la red según los precios que ofrezcan y conforme a un cronograma previo. Los grandes usuarios -los agentes d)- pueden comprar a los generadores directamente la energía que necesiten formalizando con ellos los correspondientes contratos, energía que recibirán a través de la red de la empresa distribuidora de la zona donde se hallan, la que a su vez hará sólo los cargos correspondientes por el uso de sus instalaciones. Los transportistas a su vez suelen cobrar un monto fijo, llamado canon, por la energía que transportan, independientemente de su volumen. El precio por una unidad de energía eléctrica que un consumidor le paga a la empresa distribuidora que se lo suministra, es lo que se llama tarifa eléctrica. Hay varias categorías de tarifas. Se expresa en $/KWh (pesos por cada Kilowatt o Kilovatio hora). Es un valor que resulta de sumar el costo del KWh que la distribuidora compra y recibe desde los generadores, el costo de operación de su sistema de distribución, su utilidad, los impuestos, etc. Esos valores pueden cambiar ligeramente en el tiempo y hasta con las horas de consumo para los grandes usuarios, prácticas todas ellas bien establecidas y enunciadas. El tema tarifas es suficientemente complejo como para haberse constituido ya en toda una especialidad. 

                     

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